Después de ser su tutor durante 5 años seguidos, después de verla en sus sueños mas calientes ese día por fin llego.
Marian chica
dulce , rubia , rolliza y muy, muy sensual para la corta edad que
tenia, siempre sabia poner a los chicos en su sitio cuando
la veían pasar. Lo que nunca imagino que esa seducción que
emanaba llegaría a uno de sus superiores.
La
edad y la posición de Roberto le impedía no
poder mirarla como una chica sensual y acercarse hablarle de una
forma normal , pues no podía ni notar el olor que
ella desprendía, era pasar cerca de ella y su sexo florecía en
deseo por ella.
Hasta
que llego , el día de fortuna y esa niña que el antes
miraba y deseaba con todas sus ganas, cumplió una edad mas
tolerante para el inicio de una loca aventura.
Fin
de curso, todos contentos por este día tan esperado, por
las consecuencias que implica un final de curso.
Marian ese día vestía un traje rojo,
con largo hasta la rodilla y abertura lateral dejando ver su muslo
sedoso y blanco como el nácar.
Roberto
la diviso desde su entrada triunfal por el patio del colegio, vio
como muchos de sus alumnos se acercaban a ella para rodearla de
piropos y seducción , pese a sus edades casi sin
experiencias sexuales.
Marian sabia
de la observación indiscriminada pero a su vez con
disimulo de Roberto, y para sus adentro ella se repetía una
y otra vez ..." deséame, deséame"... hasta
que consiguió su propósito, acorralarlo dentro
del gimnasio, fingiendo ser victima de un rumor ,
que solo existía en su cabeza.
Roberto
vio como Marian se dirigía hacia el gimnasio, y
la siguió alertado de la postura tomada por ella, de
tristeza por algo que aun desconocía. Cuando llego dentro , la
vio apoyada contra la pared llorando y el no pudo contener el impulso
de preguntar que le sucedía, ella se volvió y
con dulzura le comento lo que ella misma se había inventado
, que unos compañeros de clase habían dejado correr el
rumor de que estaba liada con el director. El la miro fijamente a sus
ojos y como si de un bebe se tratara , la trajo sobre su hombro e
intento calmarle con todo el afecto que pudo sacar en ese momento,
pero su deseo hacia ella era mas fuerte que la ternura que le daba, y
al pasar su mano una y otra vez por la espalda de ella y sin saber
como llego hasta sus nalgas.
El se
aparto y se disculpo , diciendo que no sabia como había dejado
correr su impulso , que le perdonara , pero ella solo hizo un gesto :
le puso uno de sus dedos sobre la boca de el, a modo de silencio y le
quito el botón del pantalón sin dejar de
mirarlo a los ojos, descargado sensualidad en su cara de forma
gratuita.
Roberto
no podía creer lo que estaba sucediendo, pero se dejo
llevar. Poso una de sus manos sobre el pecho de ella y finalmente
se dirigieron hacia las duchas del gimnasio, donde abrieron
los grifos para que insonorizara el sonido del placer
que producían las caricias entre ambos.
Allí y dejándose llevar
por el deseo , se quitaron la ropa sin fijarse que no estaban solos,
pues en unas de las puertas de los lavabos estaba Mirian, que al
salir se encontró con la escena XX, de un
profesor devorando a su alumna sin limitación alguna
. Mirian dio un pequeño grito de la escena allí montada,
y fue cuando ellos se dieron cuenta de su presencia, Roberto se
quiso disculpar diciendo que no era lo que ella pensaba, pero ya era
tarde, Mirian a modo de chantaje dijo que si la dejaban
participar seria el cofre de sus secretos.
El
miro a Marian y ella confirmo con un guiño que estaba
dispuesta a todo contad de terminar lo comenzado por ellos dos.
Mirian se
desnudo comenzó a besar los pezones de Marian y
esta a su vez era penetrada por Roberto , Mirian no dejaba
que las manos de Roberto se quedaran quietas, le tomo una y se la
puso en su sexo caliente y húmedo .El como si de un
modelador se tratase, no paraba de moverlos un redondo sobre
su clítoris y ella le besaba a Marian hasta que
juntos llegaron al orgasmo mas impensable por ellos.
2 comentarios:
Me apunto el lugar de tus ideas te invito a que visites la Madriguera de mis sueños. Es toda una suerte haberte encontrado aquel día y ahora poder disfrutar de tus historias.
Un beso, encantado de tenerte en mi Madriguera.
Muchas gracias por tu visita y tu comentario.
Acabo de leerme todas tus historias y tengo calor. Por suerte estoy en el trabajo y no puedo mantener mucho ciertos pensamientos en mi cabeza. El viaje en metro me ha recordado a uno de mis relatos, aunque el mio es en un tren.
A ver si hablamos, que me encantaría compartir esos pensamientos. Te dejo mi mail para no perder el contacto.
hoarmurathdedir@hotmail.com.
Encantado de tenerte en mi Madriguera.
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